La mayor parte de mi vida la he vivido en Bogotá, sin embargo me he tenido que venir a vivir a Cali. Particularmente, siempre me adapto a donde llegue. La percepción me indica que es una ciudad mas insegura, aunque espero pronto convencerme de lo contrario ya que hasta el momento no me han atracado, cosa que si me sucedió en una calle capitalina; tampoco me han roto el vidrio del carro (el cual muy poco utilizo), como sí lo hicieron en la carrera 13 frente a la iglesa de Lourdes. La percepción también me indica que las personas tienen otro tipo de amabilidad diferente a la del bogotano, podría uno decir que no son amables: los dependientes de comercio “regañan” a los clientes; las secretarias “gritan”; casi nadie piden el favor; el sevicio público cuyos fieles representes son los buses de la ruta Amarillo Crema (aquí en Cali, las rutas tienen nombres agradables) son toscos, sucios, antiguos, desaseados, caros -el pasaje cuesta 1600 pesos-, podría uno afirmar que son los reconocidos “cebolleros” de la capital del pais que fueron a parar a la Sultana del Valle como amablemente llaman a esta ciudad.
Para un ciudadano del común como muchos, que trata de optimizar el sueldo y no gastarse el poco dinero en cosas superfluas de la vida como rumba, trago, restaurantes caros para aparentar, mercado de plaza en cadenas de supermercados, entre otras trampas de esta sociedad consumista, fue complicado identificar como se hace en esta ciudad para no desperdiciar la platica: Inicialmente, me decian que el mercado de plaza se compraba muy barato en una galería llamada la Alameda. Resultó un fiasco, pues comparando con las grandes almacenes, era más barato en Carrefour. Qué hacer? preguntarle a la dependiente de un puesto de morcillas dónde ella compraba mercado de plaza. Santa Ines, se llama la plaza de mercado económica. Cuatro libras de naranja fresca, jugosa y bien deliciosa valen 1000 pesos (medio dolar).
Y las pocas veces que saco el carro, sufro. No me parece coherente que lo que uno deja de gastar en algunas cosas deba regalarlas en otra. Si se parquea frente a la panadería a comprar el pan, hay siempre un señor que “cuida” los carros, por lo tanto exige un cobro “voluntario” por los cinco, 10 o 20 minutos que permaneció parqueado el vehículo. Si uno lo corre media cuadra más, como para no pagar, aparece otro señor. Prefiero ir a pie, hago ejercicio, no me tensiono, y evito la falta de amabilidad de mi parte para con el dueño de la calle al no pagarle el parqueadero. Alguien pensará que no es tan grave el problema, que son solo pequeños sectores….No, son todas las calles de Cali las que tienen propietario. En parqueaderos de la calle de Almacenes Carulla, Olímpica, la 14, Panaderías la Kuty, hamburgueserías, discotecas, tiendas de barrio, zapaterías, peluquerías. Es insoportable. Y es que cobran no 200 o 500 pesos, lo que quieren son 1000 o 2000 pesos. Incluso, muchos se ofenden al darles 300 pesos por el parqueo, y sería bueno evitar lo que ya sucede en españa donde se han habido conductores asesinados por gorrillas como así los llaman. Aquí creo que las autoridades deben intervenir, campañas de sensibilización y si no funcionan sancionar a aquellas personas que se adueñan del espacio público y caccionan el pago, crear zonas azules, o evitar definitivamente el parqueo. Es cierto, de algo tienen que vivir, pero que no sea de quienes hacemos maromas para subsistir y no estamos para regalar dinero por nada. (En el caso de algun incidene con el carro, no hay a quien reclamarle).
puess tenés razón… Pero en muchas ciudades sucede lo mismo, y esta, la de la capital del cielo no es la excepción.
Pues tienes toda la razón, en España en la mayor parte de las ciudades pasa algo parecido. Yo casi prefiero dejarlo en un parking público y pagar por el tiempo de estacionamiento(salvo que sea un lugar al que pueda ir caminando o no tenga que venir muy cargada), por lo menos la empresa paga impuestos y tiene gente contratada, me garantiza que no me van a romper un cristal del coche.
En la ciudad en la que yo vivo, no hace mucho salió en la TV una noticia sobre ello, el periodista quedó blanco cuando le decía el “gorrilla” que sacaba el día que menos 100 euros (era una plaza grande al lado de un edificio administrativo y supermercados)y eso multiplicado por 30 días son 3000 euros (y esto es lo mínimo que gana según el) y sin pagar impuestos…el periodista sólo acertó a decir…que se empezaba a preguntar para que había estudiado él….Y lo peor es lo que tú dices que te amenazan sutilmente, que te encuentras el coche sin cristal, que llamas a la policía y total para nada porque lo detienen y a las horas en la calle (ya que a pesar de ganar ese dinero, como es negro y no cuenta para hacienda pues es insolvente)..y como pruebas tú que fue él quien te rompió el cristal aunque lo veas…